Ya han pasado algunos días desde ECBB 2026, así que por fin ha llegado el momento de mirar atrás y contar un poco de lo que ocurrió en Cambridge. La European Conference on Behavioural Biology reunió a más de 300 investigadores de universidades e instituciones de todo el mundo, en distintas etapas de su carrera, para presentar investigaciones en curso y ya finalizadas, debatir proyectos futuros e intercambiar ideas.

Conferencias como esta son mucho más que un escaparate de resultados científicos. También son una oportunidad para conocer en persona a investigadores cuyo trabajo quizá solo conocíamos a través de sus artículos, iniciar nuevas conversaciones y posibles colaboraciones, reencontrarse con colegas y amigos y, a veces, simplemente volver a casa con un cuaderno lleno de nuevas ideas. Para mí, ECBB 2026 fue una conferencia vivida prácticamente desde todos los ángulos posibles. Formé parte del comité organizador, lo que me permitió ver por primera vez cuánto trabajo hay detrás de una conferencia internacional. Durante los meses previos al evento participé en la búsqueda de patrocinadores, mientras que durante el congreso coordiné a los voluntarios, ayudé a gestionar problemas de última hora y contribuí a organizar el proceso utilizado para seleccionar las mejores presentaciones orales y los mejores pósteres.

Fue una perspectiva muy distinta a la de simplemente asistir a una conferencia como participante. Una parte importante del trabajo consiste en asegurarse de que los problemas se resuelvan con rapidez y, si es posible, de manera casi invisible, para que ponentes, estudiantes y asistentes puedan disfrutar del congreso sin darse cuenta de lo que puede estar ocurriendo entre bastidores. Fue exigente, a veces caótico, pero también extremadamente gratificante. Otra parte fundamental de mi experiencia en ECBB fue el simposio “Practical and theoretical challenges in reptile and amphibian cognition: bridging methods, ecology and innovation”, que organicé junto con la Dra Anna Wilkinson, quien también es una de las colaboradoras del proyecto EvOCRO. El simposio reunió a investigadores que trabajan con distintos taxones de reptiles y diferentes aspectos de la cognición. Escuchamos charlas sobre lagartos, cocodrilos, aligátores y tortugas, cada una abordando el estudio de la cognición desde una perspectiva diferente. Lamentablemente, a pesar de que los anfibios estaban incluidos en el tema del simposio, esta vez no se recibió ningún resumen sobre anfibios — ¡quizá algo que podamos mejorar en la próxima edición! Para mí, uno de los aspectos más interesantes fue poder conocer y hablar en persona con investigadores cuyo trabajo había seguido a través de la literatura científica, entre ellos Stephan Reber y Birgit Szabo. Compartir el simposio con personas cuyos artículos había leído anteriormente fue al mismo tiempo emocionante y un poco surrealista, y uno de esos momentos que recuerdan lo importantes que pueden ser los encuentros científicos más allá de las presentaciones formales.

El simposio fue también mi primera oportunidad de presentar EvOCRO en una conferencia internacional — y mi primera charla en una conferencia en inglés. En lugar de centrarme únicamente en los resultados del proyecto, utilicé EvOCRO como caso de estudio para hablar del potencial de las unidades locales de manejo de fauna silvestre, como las UMA mexicanas, como espacios de investigación. Estudiar la cognición en reptiles no modelo puede ser difícil. Los investigadores suelen enfrentarse a limitaciones relacionadas con el acceso a los animales, las condiciones de alojamiento, el tamaño de las muestras, los requisitos de bienestar, la flexibilidad experimental y la relevancia ecológica de las condiciones de cautiverio. Zoológicos, santuarios y laboratorios pueden ofrecer oportunidades de investigación extremadamente valiosas, pero también presentan sus propias limitaciones prácticas.

Las unidades de manejo de fauna pueden ofrecer una combinación diferente de posibilidades. En el caso de EvOCRO, trabajar en una UMA nos dio acceso a cocodrilos de Morelet de distintas edades, la posibilidad de realizar pruebas conductuales y cognitivas repetidas en condiciones de cautiverio seminaturales y la flexibilidad necesaria para adaptar los protocolos tanto a los animales como a la realidad de la investigación de campo. En mi charla utilicé nuestra experiencia para mostrar cómo estos sistemas pueden ayudar a superar algunos de los obstáculos que los investigadores encuentran cuando intentan estudiar la cognición en especies de reptiles no modelo. Poder presentar esta idea y discutirla con otros investigadores fue especialmente gratificante, porque el propio EvOCRO existe gracias a la colaboración entre instituciones, países y contextos de investigación muy diferentes. Y, por supuesto, una conferencia no consiste únicamente en las charlas que uno presenta. Volví con muchas páginas de notas tomadas durante otras presentaciones, incluyendo ideas, métodos y preguntas que podrían aplicarse a trabajos futuros. Varias conversaciones también podrían convertirse en futuras colaboraciones. Sobre todo, después de meses de trabajo de campo, recopilación de datos y organización, ECBB me dio una motivación renovada para continuar con el proyecto y pensar hacia dónde podría llevarnos este trabajo en el futuro. También hubo tiempo para el lado menos científico de las conferencias. Durante la cena social, terminamos bailando un ceilidh — probablemente una de las formas más divertidas posibles de terminar un largo día de charlas, discusiones y resolución de problemas. Mirando atrás, ECBB 2026 fue, por tanto, mucho más que cuatro días de presentaciones. Fue ciencia, organización, colaboración, resolución de problemas, nuevas ideas, nuevas personas y viejos colegas. También fue una oportunidad para llevar EvOCRO a una conversación científica más amplia y reflexionar sobre cómo el proyecto encaja en preguntas más generales sobre cómo estudiamos el comportamiento y la cognición de los reptiles. Y después de vivir una conferencia tanto desde el escenario como entre bastidores, creo que asistiré a la próxima con una perspectiva muy diferente.
Próximo ECBB: Dublín, 2028.
F. M. C.