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¿Qué entendemos por personalidad animal?

¿Qué entendemos por personalidad animal?

Los primeros estudios que tratan sobre personalidad en animales no humanos se remontan a finales de la década de 1930 y, en las décadas siguientes, diversos estudios se fueron sumando progresivamente. Sin embargo, ha sido en los últimos 30 años cuando la investigación ha aumentado, quizás vinculada a una tendencia reciente de comprender y a la creciente conciencia de que no todos los animales dentro de una misma especie se comportan de la misma manera. Los organismos individuales difieren entre sí y ahora, la biología del comportamiento y los estudios evolutivos se están centrando en las causas, consecuencias y mecanismos subyacentes de las diferencias individuales (Kaiser & Müller 2021). Por lo tanto, el estudio de la personalidad aplicada a la conservación es relativamente joven: tiene apenas 20–30 años porque antes era considerado por muchos ecólogos del comportamiento como ruido de fondo alrededor de una estrategia óptima (Delval et al. 2021).

Cuando hablamos de personalidad animal, no debemos excluirnos, ya que la especie humana es un animal en todos los sentidos. La definición general que usamos también para los animales no humanos se basa, de hecho, en la psicología y establece que la personalidad se define por “diferencias conductuales entre individuos que permanecen constantes en el tiempo y en diferentes situaciones” (Réale et al. 2010).

En otras palabras, si una persona es exploradora en ciertas situaciones, es probable que lo sea también en otras y que se comporte de esa manera durante toda su vida o al menos durante mucho tiempo. ¿Por qué? Pues bien, la personalidad tiene un componente genético, es decir, está en parte codificada en nuestros genes que heredamos de nuestros padres biológicos. Los genes interactúan entre sí creando las bases de nuestra personalidad. Pero eso no es todo. También existe un componente ambiental, dado por lo que podemos llamar experiencia, que modula en parte la expresión de lo que está escrito en nuestros genes… ¡sin modificarlos! Les doy un ejemplo: yo soy una persona tendencialmente ansiosa, introvertida y observadora. Cuando tengo que hacer una presentación frente a un público desconocido, siempre estoy ansiosa… pero… aunque las primeras veces también estaba ansiosa en el escenario, después de muchos años hablando con la gente, la ansiedad pasa. Está presente en los primeros segundos, pero la experiencia me ha hecho entender que nadie (debería) hacerme daño durante una exposición oral frente a un público (especialmente si no es académico). Sigo siendo observadora porque intento comprender al público que tengo delante para, si es necesario, modificar mi forma de hablar, pero sigo siendo bastante introvertida, especialmente en situaciones donde conozco a poca gente… comportamientos constantes en el tiempo y el espacio (circunstancias). Intenten pensar ustedes, en diferentes situaciones: ¿cómo se comportan? ¿Hay cosas que repiten y que permanecen constantes?

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Lo mismo parece aplicarse a los demás animales. El problema es que no podemos hacerles preguntas directas ni darles cuestionarios para entender su personalidad; por lo tanto, entran en juego pruebas de comportamiento que, casualmente, nuevamente provienen de las ciencias aplicadas al ser humano.

Entre las pruebas más utilizadas están el nuevo entorno, es decir, colocar a un animal en un lugar que no conoce (en el caso de animales pequeños puede ser un nuevo recinto, una caja, un nuevo jardín, etc.) y observar cómo se comporta; otra prueba es el objeto nuevo, colocar dentro del recinto o donde se encuentre el animal un objeto que nunca ha visto. Es interesante observar qué sucede: ¿tendrá miedo? ¿Interactuará con el objeto? ¿Y de qué manera? ¿Agresivamente? ¿Oliéndolo? ¿Tocándolo? Toda esta información nos permite, en un segundo momento, definir uno o más rasgos de personalidad de los animales que estamos estudiando. En realidad, existen muchas otras pruebas, dependiendo de lo que estemos buscando y de cuáles sean las preguntas de nuestro estudio. Normalmente, las pruebas se graban para observar los comportamientos con calma posteriormente y, si es posible, debería haber más de una persona revisando los videos para ver si todos han observado los mismos comportamientos en primer lugar, cómo se interpretan ciertos comportamientos y si coinciden (o no) en el perfil del animal.

La interpretación es algo extremadamente importante y a la vez difícil, porque debemos salir de la esfera antropocéntrica al dar explicaciones a ciertos comportamientos. Un ojo muy abierto puede ser un indicio de ansiedad o miedo, de un animal en alerta, o de atención hacia un posible ataque. Lo mismo ocurre con permanecer inmóvil. Debemos intentar, siempre que sea posible, entrar en la esfera conductual del animal estudiado. Las razones de ciertos comportamientos, de hecho, dependen del estilo de vida particular de la especie.

Básicamente, ponerse en las patas, las aletas, las alas o las escamas del otro.

F. M. C.

Referencias

  • Delval, I., Fernández-Bolaños, M. and Izar, P., 2024. Towards an integrated concept of personality in human and nonhuman animals. Integrative Psychological and Behavioral Science, 58(1), pp.271-302.
  • Kaiser, M.I. and Müller, C., 2021. What is an animal personality? Biology & Philosophy, 36(1), p.1.
  • Réale D, Dingemanse NJ, Kazem AJN, Wright J (2010) Evolutionary and ecological approaches to the study of personality. Philos Trans R Soc B-Biol Sci 365:3937–3946.

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